La Guerra Fría, el primer contacto


Consignas Políticas

Fotografía de un muro con consignas políticas de las Juventudes Socialistsa de Porto (Portugal) - Agosto de 2008

Recuerdo que por la segunda mitad de la década de 1980 estaba muy difundida la costumbre de alquilar películas en los videoclubes, en algunas reuniones familiares algunos primos y yo nos reuníamos en torno a un gran televisor y veíamos alguno de esos estrenos. Muchas de estas películas ya habían sido éxitos taquilleros en Estados Unidos y la popularidad se repetía en la versión casera, aún en formato Betamax.

 

Una de las portadas que más recuerdo tenía a un boxeador con el rostro cubierto de sangre, envuelto en la bandera de los Estados Unidos: Rocky IV. Francamente no tenía idea de una historia previa ni mucho menos del trasfondo ideológico que el filme representaba en sí. Iniciaba con el suspenso de dos guantes blancos que al girar mostraban sus respectivas banderas: Estados Unidos y la Unión Soviética, rojo y azul respectivamente, y cuyo choque violento producía una gran explosión.

 

La historia seguramente es conocida, para quien no tenga referencia sólo diré que la primera parte muestra las bondades del capitalismo: familia, competitividad y el sueño americano hecho realidad cuyo clímax sucede en un hotel de Las Vegas bajo la entonación de “Living in America” mientras un falso ídolo –aquel becerro de oro que simula el socialismo – se desmorona en medio de la barbarie de donde emerge un empequeñecido Iván Drago. Su victoria sobre el afroamericano Apollo Creed, muestra el poder de la “maquinaría soviética” (por cierto, su entrenador aparentemente es cubano). La historia continúa con un repaso de la vida soviética y de unos americanos que llegan aterrizando en la tundra rusa y vencen la adversidad, el espionaje a través de un rústico entrenamiento, el segundo momento emotivo –contrastando con la canción de James Brown – es el momento en el que se canta el himno de la URSS y con la misma espectacularidad de Las Vegas, se despliegan banderas que rinden tributo a Drago y a un disimulado Gorbachov. El final predecible, una lucha de menos a más que en medio de la adversidad transforma mentalidades y genera desconfianza en el socialismo: los malos visten Adidas (tributo) y los buenos, barras y estrellas, el discurso final casi inspirador para quien, ideológicamente, sucumbe al bombardeo propagandístico.

 

Para un niño de ocho años las palabras van o vienen pero quedan algunas en su memoria: ¿Guerra Fría?, ¿Socialismo?, ¿Capitalismo?, ¿Soviet?, ¿Rojo o Azul? ¿Por qué una guerra habría sido fría? Imposible tener las respuestas pero como yo, en su momento, estoy seguro que muchas personas se habrán creado una versión maniquea y condicionada de lo que representó este momento histórico. El final de los 80’s fue un momento convulso en la historia mundial, una decadente Unión Soviética se desmoronaba en su incapacidad para competir por occidente, dicha fractura abrió la oportunidad de muchos cambios en lo social, económico y político. Las revistas que llegaban a mis manos desde entonces, dieron lugar a las interpretaciones, las fotografías y los testimonios en vídeo fueron particularmente significativos: la caída del muro de Berlín, un grupo de personas derrumbando una estatua de Lenin y hasta un McDonald’s atiborrado de moscovitas.

 

Mi interpretación evolucionó y continúa cambiando. Cada vez que leo, descubro nuevas inconsistencias, cambios, errores y aciertos en un bando y en otro pero sobre, todo la claridad para entender el mundo que me tocó vivir y observar en su evolución hasta lo que hoy es. Los símbolos adquieren una interpretación, la propia. Películas se siguieron produciendo y la propaganda en cine reforzó un mensaje que ya era evidente: ganamos, somos mejores; sin embargo, durante un tiempo los guionistas estuvieron faltos de villanos y el cine de acción de corte bélico o de espionaje tuvo que reinventarse hasta encontrar nuevos enemigos reales que alimentaran la ficción. La realidad mostró que los viejos enemigos de tu enemigo, también puede ser –después de un tiempo – tus enemigos…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

About Alejandro O.

Internacionalista mexicano.